Naturaleza

Azul y verde.


_ Cuando el aire huele a salitre, arena, roca, hierba fresca, flores y árboles centenarios  _

En la España Verde, la naturaleza no es algo al margen, separado, sino integrado en la vida y en la propia trama de las ciudades. Un ejemplo: Gijón, con cuatro playas urbanas, otras seis en su entorno, 52 parques y 7 jardines. Como joya, su Jardín Botánico Atlántico, 15 hectáreas en las que pasear entre 2.000 especies vegetales diferentes. Su modelo turístico sostenible han hecho de ella la segunda ciudad del mundo certificada como destino ‘Biosphere’.


Esta equilibrada presencia de espacios en que respirar aire puro la encontraremos en todas las ‘cool cities’, que combinan pequeños montes costeros y jardines con playas urbanas y otras más apartadas, siempre junto al magnético oleaje del Cantábrico. Un estimulante entorno en verdes y azules, que también podemos contemplar a bordo de embarcaciones, como ‘Las Reginas’ que atraviesan una de “las bahías más bellas del mundo”, la de Santander.


En A Coruña, además de elegir entre su muestrario de playas, podemos dar una vuelta por los históricos y céntricos jardines de Méndez Núñez o San Carlos, y apreciar la placidez de la cima del monte San Pedro, accesible en ascensor. Caminos entre paisajes verdes permiten sentir la tranquilidad de la naturaleza a dos pasos de los cascos urbanos. Por ejemplo, en los tres pequeños montes que rodean a San Sebastián o en sus magníficos parques (Cristina-Enea, Aiete) que las guías turísticas apenas mencionan.
El litoral de Avilés es zona de dunas, que apreciaremos en la extensa playa del Sablón o en el monumento natural de las Dunas del Espartal. Pero siempre volveremos a su pulmón verde, el imponente Parque Ferrera, escenario para el ‘Vicky Cristina Barcelona’ de Woody Allen… o para nuestras propias películas. _